Para las personas que viven con miocardiopatía hipertrófica (MCH), una condición genética en la que el músculo cardíaco se espesa, incluso los hábitos diarios simples como beber café requieren una consideración cuidadosa. La MCH hace que el corazón trabaje más para llenarse de sangre, lo que hace que una frecuencia cardíaca más lenta sea más beneficiosa. La cafeína, un estimulante, aumenta naturalmente la frecuencia cardíaca, creando un conflicto potencial.
Si bien muchas personas con MCH consumen cafeína sin problemas, la orientación experta de un cardiólogo es crucial para determinar los niveles seguros. El impacto de la cafeína varía; bloquea temporalmente los receptores de adenosina, el mecanismo calmante natural del cuerpo, al mismo tiempo que activa la liberación de adrenalina, norepinefrina y cortisol. Esta cascada química aumenta el estado de alerta, pero también eleva la presión arterial y la frecuencia cardíaca, provocando a veces palpitaciones incluso en personas sanas.
La ciencia mixta sobre la cafeína y la salud del corazón
Las investigaciones sobre los efectos a largo plazo de la cafeína no son concluyentes. Algunos estudios sugieren que el consumo moderado de café (de 2 a 5 tazas al día) puede reducir el riesgo de enfermedad cardíaca, mientras que otros relacionan una mayor ingesta con un ritmo cardíaco más rápido y una presión arterial elevada. Debido a que las respuestas individuales difieren, particularmente con una condición preexistente como la MCH, la evaluación personalizada es clave.
Por qué HCM requiere precaución
En la MCH, el corazón ya es propenso a contracciones y relajación anormales. Los estimulantes como la cafeína pueden amplificar estos problemas, aumentando potencialmente el riesgo de arritmias peligrosas. Esta preocupación aumenta en aquellos con MCH obstructiva, donde el músculo engrosado obstruye el flujo sanguíneo. El aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial, junto con la deshidratación por cafeína, pueden empeorar esta obstrucción.
Si bien se pueden tolerar pequeñas cantidades de cafeína, sólo se debe consumir bajo la supervisión de un cardiólogo. Faltan estudios a gran escala sobre los efectos específicos de la cafeína en la MCH, pero el principio permanece: obligar a un corazón que ya está tenso a latir más rápido es arriesgado.
El resultado final
Si tiene MCH, debe consultar con su médico el consumo de cafeína. Síntomas como palpitaciones o mareos justifican la reducción o eliminación inmediata de la cafeína. Se deben evitar por completo las fuentes de dosis altas, como las bebidas energéticas. El objetivo es priorizar un ritmo cardíaco más lento y eficiente y, a veces, eso significa saltarse el café.

























