El agua de coco a menudo se promociona como una alternativa más saludable a las bebidas azucaradas, repleta de electrolitos como potasio, manganeso y sodio. Sin embargo, si bien es una opción popular para hidratarse, beber demasiado puede, paradójicamente, causar diarrea en algunas personas. El marketing en torno al agua de coco a menudo exagera sus beneficios, con evidencia científica sólida limitada que respalde muchas afirmaciones.
¿Por qué diarrea? El factor electrolítico
El problema central radica en los desequilibrios electrolíticos. El agua de coco contiene altos niveles de potasio y su ingesta excesiva puede provocar diarrea como síntoma de hiperpotasemia (demasiado potasio en la sangre). Las diferentes marcas varían en su contenido de electrolitos, pero exceder la tolerancia del cuerpo puede alterar la función digestiva. Si bien a veces se recomienda el agua de coco durante la diarrea para reponer los electrolitos perdidos, no supera al agua corriente en lo que respecta a la hidratación básica.
FODMAP y sensibilidad digestiva
Otro posible desencadenante es la presencia de FODMAP (oligo, di, monosacáridos y polioles fermentables) en el agua de coco endulzada. Estos azúcares, incluidos los fructanos y el sorbitol, pueden causar malestar digestivo (incluida diarrea) en personas sensibles a ellos. Este es un problema común para las personas con síndrome del intestino irritable (SII) u otras sensibilidades digestivas.
Más allá de la diarrea: inconvenientes ocultos
Las desventajas se extienden más allá de los problemas digestivos. El agua de coco contiene más calorías que el agua corriente, lo que puede contribuir al aumento de peso si se consume en exceso. La sobrecarga de electrolitos puede provocar desequilibrios peligrosos que requieren atención médica.
Para personas con enfermedades renales o dietas bajas en potasio, el agua de coco es particularmente riesgosa, ya que su alto contenido de potasio puede ser perjudicial. Muchas marcas comerciales también añaden azúcar o edulcorantes artificiales, lo que resta valor aún más a los beneficios para la salud y puede provocar diarrea en personas sensibles.
Lo que dicen los expertos
La dietista-nutricionista registrada Reyna Franco enfatiza la importancia de la evaluación dietética personalizada. Si tiene necesidades de salud específicas, consulte a un profesional de la salud para determinar si el agua de coco es adecuada para usted.
Si bien el agua de coco puede ser una opción hidratante para algunas personas, sus posibles inconvenientes (como diarrea, desequilibrios electrolíticos y alto contenido calórico) la convierten en una opción que requiere una cuidadosa consideración.
En última instancia, si bien el agua de coco no es intrínsecamente mala, a menudo se exageran sus beneficios y con frecuencia se pasan por alto sus riesgos. El agua corriente sigue siendo una solución de hidratación segura y eficaz para la mayoría de las personas.

























