La creciente popularidad de los nuevos medicamentos para bajar de peso –semaglutida (Wegovy, Ozempic) y tirzepatida (Zepbound, Mounjaro)– ha generado un debate sobre si es necesario tomar suplementos para evitar deficiencias nutricionales. Estos medicamentos, conocidos como GLP-1 y agonistas duales de los receptores GIP/GLP-1, son muy eficaces para perder peso al reducir el apetito, ralentizar la digestión e incluso disminuir los pensamientos intrusivos sobre la comida. Sin embargo, esta eficacia tiene posibles desventajas.
Cómo funcionan estos medicamentos y por qué son importantes:
Los GLP-1 funcionan imitando una hormona natural que regula el apetito y el azúcar en sangre. Los ensayos clínicos muestran reducciones significativas en el peso corporal, el IMC y la circunferencia de la cintura en personas con obesidad o sobrepeso. Pero esta rápida pérdida de peso, junto con la supresión del apetito y posibles efectos secundarios gastrointestinales como náuseas y diarrea, puede reducir drásticamente la ingesta de alimentos.
La preocupación no es sólo cuánto comes, sino qué comes. La ingesta reducida de calorías, especialmente si cae por debajo de los niveles recomendados (1200 para las mujeres, 1800 para los hombres), aumenta el riesgo de deficiencias de vitaminas y minerales. Los estudios indican que más del 20% de los adultos que comienzan a tomar GLP-1 desarrollan deficiencias nutricionales en el plazo de un año. Esto es fundamental porque las deficiencias a largo plazo pueden socavar los avances en materia de salud y crear nuevos problemas.
Lo que recomiendan los expertos:
Los dietistas registrados enfatizan la importancia de una dieta equilibrada mientras se toman estos medicamentos. Beth Warren, dietista radicada en la ciudad de Nueva York, señala que los GLP-1 a menudo conducen a una disminución del consumo de calorías y a opciones de alimentos potencialmente menos nutritivas. La pérdida rápida de peso exacerba aún más este riesgo.
Jess DeGore, propietaria de Dietitian Jess, destaca el peligro de la restricción calórica extrema: algunos pacientes luchan por comer incluso 1000 calorías diarias debido a las náuseas. También advierte contra la dependencia de alimentos ultraprocesados, que carecen de nutrientes esenciales.
La solución no es sólo tomar una pastilla sino utilizarla como herramienta para mejorar los hábitos alimentarios. Los expertos aconsejan centrarse en comidas frecuentes y ricas en nutrientes, priorizar las proteínas y considerar suplementos si la ingesta es inadecuada.
Qué suplementos considerar:
Si bien las necesidades individuales varían, las recomendaciones comunes incluyen:
- Multivitamina: Proporciona una base de vitaminas y minerales esenciales.
- Probiótico: Apoya la salud intestinal, que puede verse alterada por estos medicamentos.
- Vitamina B12: A menudo es deficiente en escenarios de pérdida rápida de peso.
- Vitamina D: Muchas personas ya tienen deficiencia y la supresión del apetito puede empeorar esta situación.
La comida para llevar:
Los GLP-1 pueden ser herramientas poderosas para perder peso, pero no son soluciones mágicas. Para maximizar los beneficios y minimizar los riesgos, priorice una dieta sana y equilibrada y consulte con un profesional de la salud sobre las posibles necesidades de suplementos.
Ignorar las preocupaciones nutricionales puede socavar la eficacia del fármaco y provocar consecuencias no deseadas para la salud. Trate estos medicamentos como parte de un cambio de estilo de vida más amplio, no como una solución independiente.


























