Catherine O’Hara, la célebre actriz conocida por sus papeles icónicos en Schitt’s Creek, Home Alone y Beetlejuice, falleció el 30 de enero a la edad de 71 años. Su certificado de defunción, publicado recientemente, confirma que la causa fue una embolia pulmonar con cáncer de recto subyacente. Esto revela una grave complicación de salud que, si bien se puede tratar, puede ser mortal si no se aborda con prontitud.
¿Qué es una embolia pulmonar?
Una embolia pulmonar (EP) es una obstrucción en una de las arterias pulmonares de los pulmones, generalmente causada por coágulos de sangre que viajan desde otras partes del cuerpo, con mayor frecuencia desde las piernas. Según los cardiólogos, estos coágulos obstruyen el flujo sanguíneo, reduciendo los niveles de oxígeno y sobrecargando el corazón.
Datos clave:
- Hasta 900.000 personas en los EE. UU. pueden verse afectadas anualmente por EP o trombosis venosa profunda.
- Los EP son responsables de aproximadamente 100.000 muertes cada año, lo que pone de relieve la urgencia de un diagnóstico temprano.
El vínculo entre el cáncer y los coágulos de sangre
La presencia de cáncer de recto en el caso de O’Hara subraya una conexión crítica: el cáncer aumenta significativamente el riesgo de coágulos sanguíneos. Las células cancerosas liberan sustancias químicas que promueven la coagulación, causan inflamación e incluso comprimen físicamente los vasos sanguíneos, lo que desencadena la EP. La quimioterapia, si bien salva vidas, también puede contribuir al dañar el revestimiento de los vasos sanguíneos.
- Aproximadamente 1 de cada 5 coágulos de sangre están relacionados con el cáncer o su tratamiento.
- La EP es la segunda causa de muerte en pacientes con cáncer, superada sólo por el cáncer mismo.
Reconocer los síntomas
Los síntomas de la embolia pulmonar pueden ser repentinos y graves, pero también sutiles. Los signos comunes incluyen:
- Falta de aire repentina
- Dolor agudo en el pecho, que empeora con la respiración.
- Desmayos o mareos
- Toser sangre
- Latidos cardíacos rápidos
- Piel pálida o azulada
En algunos casos, el primer signo de EP es la muerte súbita, lo que enfatiza la necesidad de atención médica inmediata si aparece alguno de estos síntomas.
Opciones de tratamiento
El tratamiento depende de la gravedad del coágulo. Los enfoques estándar incluyen:
- Anticoagulantes (anticoagulantes): Previenen el crecimiento de coágulos y reducen la formación de nuevos coágulos.
- Trombolíticos (“destructores de coágulos”): Disuelven rápidamente los coágulos, pero conllevan un mayor riesgo de hemorragia.
- Técnicas de catéter: Elimina físicamente los coágulos grandes.
- Filtro IVC: Evita que los coágulos viajen a los pulmones.
Para los pacientes con cáncer, el tratamiento puede ser a largo plazo, dado su riesgo continuo.
Factores de riesgo y prevención
Más allá del cáncer, los factores de riesgo incluyen cirugía reciente, inmovilidad prolongada, viajes de larga distancia, tabaquismo, obesidad, embarazo y ciertos medicamentos. La detección y el tratamiento tempranos son cruciales; sin embargo, es importante recordar que el cáncer en sí también puede aumentar el riesgo de hemorragia.
La muerte de Catherine O’Hara sirve como un crudo recordatorio de la gravedad de la embolia pulmonar, particularmente en el contexto del cáncer. Reconocer los síntomas y buscar atención médica inmediata puede mejorar significativamente las tasas de supervivencia.
