El auge de las “croquetas humanas”: los dietistas opinan sobre la tendencia viral

Una nueva tendencia en las redes sociales denominada “croquetas humanas” (esencialmente una comida mixta preparada previamente que consiste en verduras picadas, fuentes de proteínas, cereales y legumbres) ha ganado fuerza en línea. Si bien es potencialmente nutritiva, los expertos en nutrición debaten actualmente la viabilidad a largo plazo y el impacto psicológico de una dieta tan rígida.

El atractivo de la nutrición simplificada

La tendencia se originó con el creador de TikTok @myfoodisme2, quien afirma haberse sustentado con esta “croquetas” durante cinco años. Su método consiste en combinar 19 alimentos integrales diferentes en una única comida semanal. El principal beneficio radica en su simplicidad: eliminar la planificación de comidas y fomentar el consumo de grupos de alimentos poco consumidos, como verduras y frijoles ricos en fibra, que muchos estadounidenses carecen en sus dietas.

Como señala Emma Laing, PhD, RDN, de la Universidad de Georgia, la tendencia podría ser beneficiosa si inspira a las personas a incorporar más variedad en sus hábitos alimentarios. Para aquellos que luchan con las preferencias de sabor o textura (como el propio creador, que encontró más apetecible picar verduras finamente), este enfoque podría ser una solución. La previsibilidad de la dieta también podría resultar atractiva para personas con restricciones dietéticas o ansiedad relacionada con la comida.

Posibles obstáculos: aburrimiento, equilibrio y seguridad alimentaria

A pesar de las ventajas, los expertos advierten contra el cumplimiento prolongado de este patrón de alimentación restrictivo. Wan Na Chun, MPH, RD, CPT, advierte que la monotonía puede provocar insatisfacción y deficiencias de nutrientes si las comidas no se equilibran cuidadosamente.

Más allá de las preocupaciones nutricionales, las implicaciones psicológicas son importantes. Chun enfatiza que etiquetar las comidas como “croquetas” puede deshumanizar la experiencia alimentaria, reduciendo los alimentos a un mero combustible en lugar de una fuente de cultura, conexión y disfrute.

También existen consideraciones prácticas: almacenar grandes cantidades de alimentos precocinados durante una semana corre el riesgo de sufrir enfermedades transmitidas por los alimentos, ya que el USDA recomienda refrigerar las sobras durante no más de cuatro días. Además, la falta de condimentos (particularmente sal) podría provocar desequilibrios electrolíticos en personas activas.

¿Es sostenible la “croqueta humana”?

Si bien no es inherentemente peligroso si los alimentos se cocinan de manera segura, los expertos sugieren que este método puede no satisfacer las necesidades calóricas de personas con mucha energía (como los atletas). Un cambio repentino a esta dieta también podría provocar molestias digestivas.

Laing aconseja que la clave para que este enfoque funcione es la rotación: alternar entre varios ingredientes, incluidos cereales integrales, legumbres, mariscos, especias y aceites saludables. En última instancia, la mayoría de las personas necesitan un enfoque más flexible y variado de la alimentación para sentirse nutrida y satisfecha.

La comida es más que un simple sustento. Es una experiencia cultural, una fuente de conexión y un componente clave de una mentalidad saludable. Si bien algunos pueden prosperar con una dieta reglamentada, la mayoría se beneficia de la diversidad y el disfrute de sus comidas.

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