Dieta MIND relacionada con hasta un 17 % menos de riesgo de demencia

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Las investigaciones confirman una fuerte conexión entre la dieta y el riesgo de demencia, y un patrón de alimentación muestra efectos protectores notables. Un estudio publicado en el Journal of the American Medical Association analizó datos de más de 8.000 adultos de mediana edad y mayores, y encontró que aquellos que seguían de cerca la Dieta Mediterránea-DASH para el Retraso Neurodegenerativo (dieta MIND) tenían 17% menos probabilidades de desarrollar demencia en comparación con aquellos con menor cumplimiento.

¿Qué es la Dieta MENTE?

La dieta MIND combina principios de las dietas mediterránea y DASH, priorizando los alimentos integrales y no procesados ​​y limitando los relacionados con el deterioro cognitivo. El estudio asignó a los participantes una puntuación de 0 a 15 según su cumplimiento del protocolo. La puntuación media entre los participantes fue de 8,3 sobre 15. Al final del estudio, 775 de más de 8.000 participantes desarrollaron demencia. Esta investigación se basa en hallazgos anteriores de la Escuela de Salud Pública Chan de Harvard y el Centro Médico de la Universidad Rush, que demostraron los beneficios cognitivos de estos enfoques dietéticos.

Componentes clave de la dieta MIND:

Para maximizar la salud cognitiva, la dieta MIND enfatiza:

  • Cereales Integrales: Al menos 3 porciones diarias
  • Verduras: Al menos 1 porción diaria (excluyendo verduras de hoja verde)
  • Verduras de hoja verde: Más de 6 porciones semanales
  • Nueces: Al menos 5 porciones semanales
  • Frijoles: Al menos 4 comidas semanales
  • Bayas: Al menos 2 porciones semanales
  • Aves de corral: Al menos 4 comidas semanales
  • Pescado: Al menos 1 comida semanal
  • Aceite de oliva: Aceite de cocina primario

La dieta también limita:

  • Repostería y dulces: Menos de 5 raciones semanales
  • Carne Roja: Menos de 4 porciones semanales
  • Queso y frituras: Menos de 1 ración semanal
  • Mantequilla y margarina: Menos de 1 cucharada al día

Más allá de la dieta: hábitos adicionales saludables para el cerebro

Si bien la dieta es crucial, la salud cerebral integral requiere algo más que elecciones de alimentos. Las investigaciones indican que el ejercicio regular puede reducir el riesgo de demencia hasta en un 30%, independientemente del tipo de actividad. De manera similar, consumir nutrientes que apoyan la memoria (como omega-3, curcumina y ginseng) y mantener el compromiso social son componentes vitales de la resiliencia cognitiva a largo plazo.

La demencia sigue siendo una de las principales causas de muerte, pero adoptar un enfoque proactivo mediante la dieta, el ejercicio y la actividad social puede reducir significativamente el riesgo. Este estudio subraya el poder de las intervenciones en el estilo de vida para preservar la salud del cerebro a medida que envejecemos.

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