La cesárea es un procedimiento quirúrgico que se utiliza cuando un parto vaginal representa una amenaza para la madre o el bebé. Implica cortar la pared abdominal y el útero para extraer al bebé. En los Estados Unidos, este método representa casi el 30 por ciento de todos los nacimientos. La medicina moderna ha hecho que el procedimiento sea extremadamente seguro, pero sigue siendo una intervención importante reservada para necesidades médicas específicas.
Razones para un parto por cesárea
El objetivo principal de esta cirugía es prevenir lesiones a cualquiera de las partes. El parto vaginal se evita cuando causaría daño por el tamaño, la posición o los indicadores de salud del bebé.
Las razones médicas específicas para una cesárea incluyen:
- Problemas con la placenta o el cordón umbilical: Si problemas con la placenta o el cordón umbilical cortan el suministro de sangre del bebé, la cirugía se realiza para salvar la vida del bebé. Esto a menudo se detecta mediante patrones anormales de frecuencia cardíaca en un monitor fetal.
- Parto prolongado: Si la madre no puede dar a luz después de un parto prolongado, muchas veces es porque el bebé es demasiado grande para pasar por la pelvis.
- Riesgo de infección: Para evitar que el bebé contraiga bacterias peligrosas presentes en el líquido amniótico o una infección vaginal/cervical.
- Presentación de nalgas: Esto ocurre cuando el bebé emerge con las nalgas o los pies primero en lugar de con la cabeza. Muchos obstetras creen que todos los partos de nalgas en madres primerizas y todos los partos prematuros de nalgas requieren un parto quirúrgico para evitar lesiones.
- Enfermedad materna o fetal: Si una afección se puede tratar de manera más efectiva dando a luz al bebé de inmediato.
- Riesgo de ruptura uterina: Las madres que han tenido una cesárea previa, particularmente la de tipo clásico, enfrentan un mayor riesgo de ruptura uterina durante el parto. La cirugía lo impide.
- Gestaciones múltiples: Nacimiento de tres o más fetos.
Tipos de cesáreas
Hay dos tipos principales de cesáreas. La elección depende de la situación médica específica.
Cesárea clásica
Este tipo implica un corte vertical directamente en el centro de la sección superior gruesa del útero. La incisión en la piel puede ser horizontal o vertical. Generalmente se reserva para casos en los que el bebé está en una posición anormal o la placenta está en una posición anormalmente baja. Este método rara vez se utiliza hoy en día porque provoca más sangrado, es más difícil de reparar y aumenta el riesgo de rotura uterina en embarazos futuros.
Cesárea del segmento inferior
Esta es la operación más común. Implica una incisión horizontal en la porción inferior y más delgada del útero. La incisión en la piel suele tener forma de sonrisa, conocida como incisión en “bikini”, y se encuentra cerca de la parte inferior del abdomen.
Riesgos y recuperación
Para minimizar los riesgos, la operación debe ser realizada por un obstetra cualificado, acompañado de un anestesiólogo. También puede estar presente un pediatra para cuidar al bebé inmediatamente después del nacimiento.
Los riesgos potenciales incluyen:
– Infección
– Sangrado excesivo
– Coágulos de sangre peligrosos que entran en la circulación.
El proceso de recuperación tiene inconvenientes específicos. La madre suele permanecer en el hospital al menos dos o tres días. Si se utiliza anestesia general, lo cual es poco común ahora, es posible que no vea al bebé durante varias horas. Con un alivio adecuado del dolor, la lactancia materna no debería representar un problema.
Una vez en casa, la madre sentirá dolor por la incisión y deberá restringir la actividad. La curación completa de la incisión tarda hasta seis semanas. A pesar de estos desafíos, el procedimiento se considera extremadamente seguro debido a la mejora de los antibióticos y la anestesia. La salud de la madre y del bebé compensa estos inconvenientes temporales.
Impacto en los padres
Históricamente, las mujeres eran separadas de sus maridos durante la cirugía, lo que generaba sentimientos de aislamiento e insuficiencia. Muchos vieron la cirugía como un fracaso en lograr un parto vaginal. Para contrarrestar esto, muchos instructores de partos ahora brindan a las parejas más información sobre el procedimiento.
Hoy en día, muchos hospitales permiten que los maridos permanezcan con sus esposas durante la operación. En general, esto no ha causado problemas y permite a las mujeres compartir la experiencia del parto de una manera más positiva.
Parto vaginal después de una cesárea
La antigua regla “una vez sección, siempre sección” ha cambiado. Muchas mujeres con una cesárea previa pueden tener un parto vaginal seguro en un embarazo posterior. Esto se conoce como parto vaginal después de una cesárea (PVDC).
Para minimizar el riesgo de rotura de la cicatriz uterina durante el parto, se deben cumplir criterios específicos:
– La cesárea anterior debió ser del tipo del segmento inferior.
– La pelvis de la madre debe tener un tamaño normal.
– El motivo de la cesárea anterior no debe existir en el embarazo actual.
Si bien las cesáreas no suelen afectar al bebé a largo plazo, algunos defectos congénitos son afecciones que duran toda la vida. Comprender estos resultados ayuda a los padres a tomar decisiones informadas.























